sábado, 7 de abril de 2012

ECONOMÍA: El Mito del Consumo


EL MITO DEL CONSUMO

La teoría económica del consumidor es el principal pilar sobre el que se apoya el modelo microeconómico en el que el mundo está inmerso. El consumidor es el personaje central de la microeconomía: sus gustos determinan lo que se produce en la sociedad: ¿Qué producir? y ¿Cuánto producir?

La satisfacción de los deseos de las economías domésticas apoyada en la gran falacia de la necesidad, convierte al consumo en una forma de vida, en un fin en si mismo, no en un medio para vivir.
 La teoría se basa en alcanzar la condición de equilibrio del consumidor, en el que la pendiente de la recta de balance se iguala con la pendiente de la curva de indiferencia.
Y ¿Cómo hacen esto?
Pues, mediante un sesudo razonamiento que les lleva a elegir de forma coherente, dada su capacidad de compra o renta disponible, las cestas de consumo (bienes y servicios) que mejor satisfacen sus necesidades y, allí donde se igualan sus posibilidades de comprar y sus necesidades o gustos, se produce el éxtasis del equilibrio mágico que nos reporta la mejor felicidad a la que podemos aspirar dada nuestro nivel de renta. En fin, otro bonito cuento de hadas del capitalismo.

Pero detrás se esconde una calculada realidad que reduce a las personas a simples monigotes denominados consumidores, supeditados a cubrir unas necesidades creadas social e históricamente, en función de su renta disponible que puede ser nada, sin desearlo.   Pero es que, además,  no se nos dice nada sobre la dotación inicial con la que parte cada individuo, en el juego, a saber:
  Unos solo disponen de tiempo para vender y para ello la decisión la basa en sus gustos y el precio de la venta de su trabajo.
Otros además de bienes duraderos (máquinas, etc.).
Y otros además de derechos de propiedad (Tierras, Inmuebles,    Empresas, etc.).

.. uno de mis primeros escándalos ante la teoría fue la tremenda amputación de la realidad que impone a su análisis del consumo, al partir de los gustos del consumidor y excluir las variables que los implantan en la voluntad, al parecer autónoma del sujeto.”
 (José Luís Sanpedro. –Economía humanista, algo más que cifras)


Según la teoría económica neoclásica, pues,  la ciencia económica se ocupa de satisfacer las necesidades con los recursos escasos.  Pero ¿Quién decide a quién y en qué cantidad se debe satisfacer su necesidad?
Los economistas responden rápidamente: el precio.
Mediante el precio se produce la mejor distribución posible de los bienes y servicios de una sociedad.  El “mercado” asigna mediante los precios los recursos escasos.   Si esto es así, cabe entonces preguntarse:

¿Pero, si es eficiente este sistema?

-       ¿Por qué el 20% de la población consume el 80% de los Recursos del Planeta?

-        ¿Por qué el 1% de la población mundial posee el 40% de la riqueza?

-    ¿Por qué el 52% del Producto Mundial está en manos de poco más de 500 corporaciones?

-          ¿Por qué 5.000 personas mueren a diario por beber agua contaminada?

-          ¿Por qué 34.000 niños mueren, cada día, a causa de la pobreza?

-          ¿Por qué 1.000.000.000 de personas no tienen acceso al agua potable?

-          Sabemos que más de 1.000.000.000 de personas padecen hambre

-          La mitad de la población mundial sobrevive con 2 euros al día.

No hay comentarios: