domingo, 23 de noviembre de 2025

22-11-2025 ¿Por qué tomas foie gras? ¿De verdad es necesario crear dolor y tortura para alimentarnos? Comer un hígado enfermo por esteatosis hepática, derivado del sufrimiento de los patos mulares o gansos encerrados. Seres sintientes utilizados como meros instrumentos recluidos en un tubo de metal de 20 ó 30 centímetros o en un lugar cerrado simulando socialización que vomitan, se ahogan por la contracción de su esófago que jadean sin apenas poder respirar a causa de un hígado hinchado que colapsa y oprime sus pulmones. Muchos no llegan siquiera a no poder apenas respirar, porque la alimentación forzada dispara su índice de mortalidad es casi 20 veces a la normal, durante la ceba. Parece que ahora en los países donde se sigue permitiendo el cebado forzado (gavage), - Dentro de la U.E., España, Francia y Hungría) - las hipotéticas mejoras legales introducidas por el Derecho de la Unión, desde mi punto de vista apenas son objeto de control e inspección por las autoridades, además de no eliminar el sufrimiento animal, siguen creando dolor... Forzar la alimentación de un ser vivo, con capacidad para sufrir, hasta hacerle enfermar gravemente, manteniédole en unas condiciones totalmente contrarias a su naturaleza y sus capacidades vitales de especie, es un barbaridad desde la perspectiva de una sociedad que va cruzando el siglo XXI y más si ese utilitarismo es para satisfacer algo innecesario a todas luces, lo que no parece de necesidad vital ni minimamente. Los animales deben ser incluidos en el marco de la justicia política. La dignidad animal debe ser entendida, como le es propio, no como autonomía racional, sino como valor intrínseco asociado a unas condiciones y modo de vida propios de su especie: Volar, socializar y disponer de su "DIGNIDAD COMO CRIATURA" desde un concepto de justicia amplio y acorde al respeto a nuestro planeta Tierra como un organismo vivo, diverso, sistémico, holístico en el que prime el respeto y el bienestar de cada especie. (Inspirado en los pensamientos de Corine Pelluchon "Manifiesto animalista" y Nussbaum Martha "Justicia para los animales", por Antonio García)